14 jul. 2014

El sembrador y la buena tierra


Erase un vez el sembrador que salió a sembrar y mientras sembraba,
unos granos cayeron a lo largo del camino: vinieron las aves y se los comieron.
Otros cayeron en terreno pedregoso, con muy poca tierra, y brotaron en seguida, pues no había profundidad, pero apenas salió el sol, los quemó y, por falta de raíces, se secaron.
Otros cayeron en medio de cardos: éstos crecieron y los ahogaron.
Otros granos, finalmente, cayeron en buena tierra y produjeron cosecha, unos el ciento, otros el sesenta y otros el treinta por uno.
Mt 13, 3-8
El grano siempre es bueno, el que crezca o no depende de la tierra donde cae. ¿Dejamos que el Sembrador trabaje la tierra para que crezca la semilla?


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